WALL•E es una película de animación por computadora de géneros de ciencia ficción y comedia estrenada en 2008, dirigida por Andrew Stanton, producida por Pixar Animation Studios y distribuida por Walt Disney Pictures.
La trama sigue a un robot llamado WALL•E, diseñado para limpiar la basura que cubre a la Tierra después de que fuese devastada y abandonada por el ser humano en un futuro lejano, y que se enamora de EVA, una robot tipo sonda que es enviada al planeta para investigar si existen indicios de vida, a la que sigue hasta la nave en la que habitan todos los seres humanos en el espacio exterior, en una aventura que cambia el destino de ambos para salvar a la naturaleza y a la humanidad.
La película proyecta cómo en el siglo XXII la Tierra está regida una megacorporación que causa una producción excesiva de basura y el planeta se cubre de ell. En un intento por resolver la situación, la población de la Tierra es evacuada en lujosas naves espaciales de la megacorporación, mientras que un ejército de robots compactadores de basura (WALL•E) se establecen en la Tierra para restaurar y limpiar el planeta. El plan falla y la humanidad se ve obligada a establecerse en el espacio de forma indefinida. Setecientos años después, la humanidad aún sigue viviendo en el espacio exterior a la espera de que el planeta Tierra vuelva a ser habitable.
En la lujosa nave en donde habitan los seres humanos, su “mundo” está prácticamente limitado a una silla/sillón, ergonómicamente diseñado y equipado con la más avanzada tecnología, en la que comen, duermen, se movilizan, se entretienen, y pasan todos los días de su vida.
Además de estas sillas, en la nave también se pueden observar vías de desplazamiento predefinidas, pantallas gigantes con publicidad permanente, un sistema de control del clima y hasta indumentaria uniforme que cambia de color.
Todo esto pone en evidencia que cada artefacto y el entorno en sí está pensado y diseñado para que las personas vivan en el máximo grado de comodidad y realizando la mínima cantidad de esfuerzo posible. A raíz de esto, las personas se vuelven obesas, inútiles y dependientes, ya que dejan de ser seres proactivos para convertirse prácticamente en partes de un mecanismo preconfigurado.
En la concepción del entorno y sus artefactos, se puede distinguir claramente un diseño futurista, aunque no inverosímil, pensado en la simplicidad, armonía y sobre todo en la funcionalidad y disponibilidad para satisfacer las necesidades de los individuos. Sin embargo, podría decirse que esto no es del todo así, porque aunque pareciera que los objetos están diseñados y adaptados para las personas, son las personas las que terminan adaptándose al sistema de objetos, lo que las hace menos autónomas y más “controlables”. Podríamos decir en base a esto que las tecnologías en realidad fueron diseñadas con el objetivo de “diseñar” a un ser humano dependiente de estas.
Datos sobre el proceso de diseño de la película
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